Enterrar las cenizas bajo un árbol es una forma de entierro "verde": un árbol joven en lugar de una lápida, una urna biodegradable que se convierte en tierra y un lugar elegido por la propia persona.
Por qué se elige un árbol
- Símbolo de continuidad: un árbol vive décadas, incluso siglos.
- Un lugar al que apetece volver: una colina, un bosque, la orilla de un río.
- Naturaleza en lugar de piedra: sombra, hogar para los pájaros y aire limpio.
- Sencillez para la familia: no hay lápida que mantener.
Cómo funciona una biourna
Las cenizas son sobre todo minerales muy alcalinos, así que por sí solas no son especialmente buenas para las plantas. Por eso se usan urnas biodegradables de materiales naturales, a menudo con un sustrato que ayuda a enraizar. Con el tiempo, la urna se descompone por completo.
Cómo elegir el árbol
- Roble: fuerza y longevidad.
- Tilo: calor de hogar y flor de miel.
- Arce: calma y un otoño vivo.
- Abedul: luz y renovación.
- Pino: memoria siempre verde.
- Cerezo: flores cada primavera.
¿Y la ley?
Las normas sobre las cenizas varían entre países e incluso municipios. Por eso el servicio debe realizarlo alguien que compruebe estas cuestiones para cada lugar concreto.
Cómo funciona Árbol de la memoria
- Marcas un lugar en el mapa y eliges un árbol. Si no se puede plantar justo allí, lo hacemos en el lugar disponible más cercano, de acuerdo con tu familia.
- Un pago de $299 por el servicio y $1 al mes: la "baliza" del Dead Man's Switch.
- Indicas una persona de confianza: la contactaremos cuando llegue el momento.
- Enterramos las cenizas con el árbol joven y enviamos a tu familia las coordenadas exactas y fotos.
No se trata de la muerte, sino de lo que dejamos: un árbol vivo y un lugar al que volver.